Espiritualidad

La espiritualidad de la Congregación, cristocéntrica y mariana, nace del amor del Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María. Este amor, a ejemplo de su Fundadora, debe caracterizar la vida espiritual y estimular el celo apostólico de cada religiosa. Nuestra espiritualidad se centra en la Eucaristía, don del amor y fruto del sacrificio de Jesús en la cruz. Desde sus comienzos ha recibido la influencia de la doctrina de San Ignacio

Hoy como Claudina, nosotras experimentamos esa bondad de Dios y nos sentimos llamadas a darlo a conocer.

ENRAIZAMOS NUESTRAS VIDAS EN EL CORAZÓN DE JESÚS Y DE MARÍA
PARA QUE SUS SENTIMIENTOS SEAN NUESTROS

Amar como Tú amas, sentir como tú sientes, mirar a través de tus ojos

  • Misericordia
  • Compasión
  • Gratitud
  • Fortaleza
  • Paciencia
  • Valentía
  • Abandono en la oración
  • Cercanía
  • Ternura
  • Profundo amor a los excluidos
  • Libertad
  • Creatividad
  • Buen amigo
  • Congruencia, fidelidad
  • Sencillez, sentido práctico

La Virgen no quiere que hagamos nada sin ella

  • Mujer de profunda unidad interior
  • Confiada en Dios
  • Contemplativa en la acción
  • Disponible a la voluntad de Dios
  • Escucha y vive la Palabra
  • Capaz de discernimiento
  • Mujer fuerte, sencilla
  • Humilde
  • Abierta
  • Libre
  • Tierna; sabe acoger
  • Atenta a las necesidades de los demás

Recibimos en la eucaristía la fortaleza para seguir caminando, sintiendo la necesidad que el mundo tiene de Dios y la necesidad que tenemos de darlo a los demás.